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Oración por las víctimas de Calcuta: el Señor consuele a cada familia

 

Manos unidas en oración con un rosario y velas encendidas por las víctimas de Calcuta

Hay noches en las que el corazón del mundo parece detenerse. La noche de este sábado 17 de octubre, en el sector de Chorbagan de la ciudad de Calcuta, en la India, una multitud reunida para celebrar la fiesta de Durga Puja vivió una tragedia: una estampida, provocada en medio de una lluvia intensa y de la aglomeración, dejó al menos 19 personas fallecidas y 25 heridas, según los reportes de la policía y de la prensa de ese país. Familias enteras que salieron de casa en ambiente de fiesta regresaron a sus hogares con un vacío que ninguna palabra puede llenar.

El Señor está cerca de los que sufren

Aunque Calcuta quede a miles de kilómetros de nuestros hogares, el dolor de una madre que pierde a un hijo es el mismo en cualquier rincón de la tierra. Como creyentes, no miramos estas noticias con indiferencia: cada vida es un don sagrado de Dios, y cada lágrima derramada esta noche es conocida por el Señor. La Palabra nos lo recuerda con ternura: «El Señor es mi pastor, nada me falta» (Salmo 23, 1). Ese Pastor no abandona a sus ovejas en el valle oscuro; camina con ellas y las sostiene.

Hoy no entendemos el porqué de tanto dolor, y no hace falta entenderlo para acompañar. Basta con abrir el corazón, unirnos en oración y confiar en que la misericordia de Dios es más grande que cualquier tragedia. La Preciosa Sangre de Cristo, que dio título y sentido a esta devoción, fue derramada por todos, sin distinción de país ni de lengua, y es fuente de consuelo para los que lloran.

Oración por las víctimas de Calcuta

Señor Dios de misericordia, esta noche ponemos en tus manos a las víctimas de la tragedia de Calcuta. Recíbelas en tu reino de luz y de paz, donde ya no hay llanto ni dolor. Mira con compasión a cada familia que hoy vela a un ser querido: abrázalas con tu consuelo, seca sus lágrimas y dales la fortaleza que solo viene de ti.

Te pedimos también por los heridos que luchan por recuperarse en los hospitales: pasa tu mano sanadora sobre cada uno de ellos y guía las manos de los médicos y enfermeros que los atienden. Fortalece a los rescatistas y a quienes trabajan para que una tragedia así no se repita. Y a nosotros, Señor, danos un corazón sensible, que nunca se acostumbre al dolor ajeno y que siempre responda con oración y solidaridad. Por Cristo, nuestro Señor. Amén.

Cómo acompañar desde la oración en casa

Si esta noticia ha tocado tu corazón, te invitamos a dedicar unos minutos en tu hogar: enciende una vela, reza un Padrenuestro y un Avemaría por las víctimas y sus familias, y ofrece un misterio del Santo Rosario por los heridos. La oración hecha con fe atraviesa océanos y llega donde nuestras manos no pueden llegar. También podemos ofrecer la Santa Misa dominical por estas intenciones, uniendo nuestro pequeño sacrificio al sacrificio de Cristo.

Y si en tu propia vida atraviesas una noche de dolor, que esta oración sea también para ti: el Señor no te ha olvidado. Su Sangre preciosa te cubre, te sostiene y te promete que ninguna noche, por larga que parezca, dura para siempre.

Descansen en paz

Desde La Devoción de la Sangre de Cristo enviamos nuestro abrazo solidario al pueblo de Calcuta y de toda la India. Que las víctimas descansen en la paz del Señor y que sus familias encuentren, en medio de las lágrimas, la esperanza que no defrauda: la certeza de que la muerte no tiene la última palabra.

Por La Devoción de la Sangre de Cristo


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