"Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre." (Lc 1,42, Biblia Latinoamericana)
Hay oraciones que se dicen con los labios, y hay oraciones que se rezan con el corazón. El Santo Rosario pertenece a las segundas.
"Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre." (Lc 1,42, Biblia Latinoamericana)
Hay oraciones que se dicen con los labios, y hay oraciones que se rezan con el corazón. El Santo Rosario pertenece a las segundas.
"Esta es mi sangre, la sangre de la Alianza, que es derramada por muchos para el perdón de los pecados." (Mt 26,28, Biblia Latinoamericana)
Hay un precio que se pagó por ti, y no fue con oro ni con plata. Fue con sangre.
Hay momentos en los que una canción no nace solamente de una melodía, sino de una necesidad del alma. Así nació “Preciosa Sangre”