Hay santos que brillaron en las cátedras y santos que brillaron con una escoba en las manos. San Martín de Porres pertenece a los segundos, y por eso su vida llega tan hondo al corazón del pueblo sencillo: un hermano dominico de Lima que convirtió los trabajos más humildes — barrer, curar, repartir pan — en un camino directo hacia Dios.
Su fiesta se celebra el 3 de noviembre, y su novena comienza en estos días. Desde La Devoción de la Sangre de Cristo nos acercamos a su historia para aprender de su humildad, de su caridad sin distinciones y de su confianza total en el Señor, y para preparar el corazón con su oración.
