Hay papas que se recuerdan por sus documentos y papas que se quedan grabados en el corazón de la gente sencilla. San Juan Pablo II fue las dos cosas a la vez: un pastor incansable que recorrió el mundo entero para anunciar a Cristo y que enseñó a millones de personas a no tener miedo.
Su fiesta se celebra el 22 de octubre, aniversario del inicio de su pontificado en 1978. Conocer su vida es acercarse a un hombre de oración profunda, de sufrimiento ofrecido y de una confianza total en la Virgen María, que repetía con su lema: Totus tuus, todo tuyo, Madre.
