Buscar este blog

Oración por las víctimas de Abyei: Dios consuele a las familias

Manos en oración con un rosario y velas encendidas frente a una iglesia al atardecer, en oración por las víctimas de Abyei

El corazón se nos encoge al conocer la tragedia ocurrida en Abyei, región fronteriza entre Sudán y Sudán del Sur. Este lunes, un ataque con drones contra el mercado de Amiet alcanzó un depósito de combustible y desató un incendio que aún ardía al día siguiente. El ministro interino de Información de la administración local, Yohanna Akol Ngor, informó a la agencia Associated Press que se han registrado al menos 153 personas fallecidas, y que la cifra seguía creciendo. Médicos Sin Fronteras atiende a más de 20 heridos, varios en estado crítico y con quemaduras, en el hospital Ameth Bek.

Un pueblo que clama consuelo

Abyei es una tierra marcada por una disputa antigua entre dos países y por la guerra que desde 2023 desgarra a Sudán. Su mercado abastecía a comunidades sencillas, a familias que cada día buscaban el pan y lo necesario para vivir. Que un lugar de encuentro y de trabajo se convierta en escenario de muerte nos recuerda la fragilidad de la vida y la urgencia de la paz.

Las versiones sobre la autoría del ataque están enfrentadas y aún no han sido verificadas de manera independiente. Pero por encima de cualquier disputa, hay una verdad que la fe nos hace mirar de frente: cada una de esas personas tenía un nombre, una familia y un futuro, y todas son hijas amadas de Dios.

La Palabra que nos sostiene

En medio del dolor, la Escritura nos regala una promesa que hoy abrazamos por las familias de Abyei: «El Señor está cerca de los que tienen el corazón quebrantado y salva a los espíritus abatidos» (Sal 34,19, Biblia Latinoamericana). Dios no es indiferente al sufrimiento de su pueblo: Él recoge cada lágrima y acompaña a quienes atraviesan la noche más oscura.

También resuena la bienaventuranza de Jesús: «Felices los que lloran, porque serán consolados» (Mt 5,4, Biblia Latinoamericana). Ese consuelo no es una palabra vacía: es la presencia misma del Señor, que se hace cercano en la oración de la Iglesia extendida por todo el mundo.

Oración por las víctimas de Abyei

Señor Dios de misericordia, mira con compasión a tus hijos de Abyei. Recibe en tu paz a las personas que perdieron la vida en el mercado de Amiet y concédeles el descanso eterno. Abraza a las madres, a los padres, a los hijos y a los abuelos que hoy lloran, y sé Tú mismo su consuelo cuando las fuerzas no alcancen.

Te pedimos por los heridos que luchan por su vida en el hospital Ameth Bek: sostiene sus cuerpos, ilumina a los médicos y enfermeros que los atienden y no permitas que les falte la ayuda que necesitan. Protege a las familias que lo han perdido todo y a las comunidades Ngok Dinka y Misseriya que compartían ese mercado.

Señor, toca los corazones de quienes hacen la guerra. Apaga el fuego del odio como se apaga un incendio, y haz brotar en esa tierra herida caminos de diálogo, de justicia y de paz verdadera. Que la sangre de tantos inocentes no sea semilla de más violencia, sino clamor que despierte la conciencia del mundo.

Madre Santísima, Virgen del consuelo, cubre con tu manto a las familias de Abyei y llévalas de la mano hacia tu Hijo. Amén.

No dejemos de orar

La oración a distancia no es poca cosa: es el modo en que la Iglesia se hace una sola familia con quienes sufren al otro lado del mundo. Te invitamos a dedicar hoy un Padre Nuestro y un Ave María por Abyei, y a mantener a sus víctimas presentes en tu oración de los próximos días. Que el Señor, que nunca abandona a los suyos, convierta este dolor en esperanza y esta noche en amanecer.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario