Esta noche, la Iglesia recibió una de esas noticias que se celebran rezando. La Oficina de Prensa de la Santa Sede anunció que los exámenes definitivos del Papa León XIV confirmaron que el tumor extirpado de su pulmón era un adenocarcinoma localizado, y que la evaluación oncológica posterior concluyó que no necesitará ningún tratamiento adicional. Tras diez días de espera, de hospital y de oraciones, la palabra que resume lo que sentimos es una sola: gracias.
Lo que anunció el Vaticano
Según el comunicado oficial, difundido a las nueve de la noche, hora de Roma, y recogido por Vatican News, hoy se completaron los informes histológicos finales y los análisis de biología molecular del tejido extirpado durante la cirugía del Santo Padre, el pasado 13 de octubre en el Policlínico Gemelli. Los resultados confirmaron el diagnóstico de adenocarcinoma pulmonar, precisaron que la enfermedad estaba localizada y permitieron a sus médicos —su médico personal, Luigi Carbone, y su cirujano, Stefano Margaritora— concluir que no se requiere ninguna terapia adicional.
Esta misma mañana, antes de conocerse el resultado, León XIV había vuelto a la Plaza de San Pedro para su primera audiencia general tras la operación, y había abierto su mensaje con un agradecimiento: renovar la confianza en la bondad y en la misericordia de Dios. Esta noche, esas palabras resuenan como una profecía cumplida en su propia vida.
Un día para dar gracias
La Escritura nos regala la frase exacta para un día como hoy: «Éste es el día que hizo el Señor: ¡sea nuestra alegría y nuestro gozo!» (Sal 118,24, Biblia Latinoamericana). Es el día en que el Papa volvió a encontrarse con los fieles en la plaza y, al caer la noche, recibió la confirmación de que la cirugía había bastado. Dos regalos en una misma jornada, para un pastor que no dejó de dar gracias ni siquiera desde la convalecencia.
Por la preciosa Sangre de Cristo, que da nombre a esta devoción, hoy elevamos una oración sencilla y agradecida, y la ofrecemos también por todos los que atraviesan una enfermedad y esperan resultados con el corazón en vilo, como los esperó el Santo Padre.
Oración de acción de gracias por el Papa León XIV
Señor Dios nuestro, te damos gracias porque miraste con misericordia a tu siervo León XIV. Gracias porque guiaste las manos de sus cirujanos, porque el mal que amenazaba su pulmón estaba localizado y pudo ser extirpado por completo, y porque hoy sus médicos han confirmado que no necesitará ningún tratamiento más.
Por la Sangre preciosa de tu Hijo, sigue protegiendo al Santo Padre: termina de sanar su cuerpo, dale fuerzas renovadas para guiar a tu Iglesia y conserva su voz clara para anunciar el Evangelio. Que su testimonio de gratitud en medio de la prueba nos enseñe a confiar siempre en tu bondad y en tu misericordia. Amén.
Oración por los enfermos que esperan
Señor, en esta noche de buenas noticias para el Papa, no olvidamos a quienes todavía esperan las suyas. Mira a cada enfermo que aguarda el resultado de unos análisis, a cada familia que reza junto a una cama de hospital, a cada persona que teme lo que vendrá. Derrama sobre ellos tu consuelo, sostén su esperanza y, si es tu voluntad, concédeles también la alegría de una buena noticia. Y a quienes reciban una respuesta difícil, dales la certeza de que nunca caminan solos: tú estás con ellos. Amén.
Seguimos rezando
León XIV continuará retomando gradualmente sus actividades y mantiene en agenda su viaje a Uruguay, Argentina y Perú en noviembre. Nosotros continuamos en oración por su plena recuperación, dando gracias al Señor por la noticia de esta noche y pidiendo que la alegría de este día alcance a todos los hogares donde hoy se reza por un enfermo.
Hechos: comunicado de la Oficina de Prensa de la Santa Sede del 21 de octubre de 2026, recogido por Vatican News. Las oraciones son composición original de La Devoción de la Sangre de Cristo.
Por La Devoción de la Sangre de Cristo

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